Vaya...
Han pasado 8 años desde que creé este blog. Era 2016, vivía en Sevilla, en mi precioso piso de la Calle Castilla. Me empecé a aficionar a ver series, de día, de noche y comiendo era mi momento de desconexión. Mi vida por aquel entonces era muy diferente. Quién me diría 8 años después las vueltas que he dado, los cambios que me han surgido y los cambios que he buscado tener.
¿Qué es de mi vida ahora? Ya no vivo en Sevilla si no en Jerez. Llevo aquí justo un año. Un cambio que me ha costado bastante asimilar porque volver a vivir con mis padres no ha sido fácil. Tampoco lo ha sido volver a crear aquí una vida, echando de menos a muchos de mis amigos. ¿Y lo más difícil? Mi ruptura sin duda. C y yo rompimos, las cosas se pusieron difíciles. No fue una ruptura por escapar de lo difícil si no una separación necesaria ante la quemazón que cada uno sentíamos. Cosas que echarnos en cara... momentos que tendremos que esperar bastante a revivir... No vivir de nuevo juntos ha sido un gran golpe. Fueron 4 años viviendo en Sevilla.
Cuando vivía en Calle Castilla y empecé este blog nada buscado, C venía a verme. Nos volvíamos locos juntos. Y sigue siendo así. Pero a veces, separarse es lo mejor. Volver a empezar. Cambiar. Reconstruir. Yo necesitaba estos cambios. Y, aunque lo echo de menos cada día, sé que estamos haciendo lo mejor.
Aunque anoche hubo un giro de acontecimientos. Qué bonita es la vida si te vas dejando llevar.
Y, a la pregunta, ¿cómo volver a empezar? Respondo: volver a empezar es volver a darte una oportunidad de rehacer cosas que ya habías hecho mal muchas veces. Y para hacerlo, hay que CAMBIAR Y RECIBIR ESOS CAMBIOS COMO UN REGALO.
¿Quién sabe lo que nos depara a C y a mi?